Áreas de apostolado

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El carisma apostólico de las Siervas de Jesús se expresa en diferentes áreas de apostolado y misión:

La Asistencia a domicilio:

“Estuve enfermo y me visitasteis” (Mt. 25, 36)

Este apostolado fue el primero que ejercieron Santa María Josefa y las primeras Siervas de Jesús.

En la Asistencia a domicilio, las Hermanas despliegan su celo apostólico con los enfermos, prestándoles atención sanitaria, atendiéndoles en sus necesidades, presentándoles la asistencia espiritual, compadeciéndose y animándoles a llevar la enfermedad, complaciéndoles en todo aquello que está a su alcance. Son también una gran ayuda y apoyo para los familiares y consuelo en la prueba. Muchos enfermos son hospitalizados, falleciendo en los centros, siendo en muchas ocasiones la Hermana su única compañía.

Hospitales y Clínicas:

En los hospitales, clínicas y sanatorios se procura dar a los enfermos una buena atención profesional, con las mejores técnicas sanitarias. Sobre todo se intenta crear auténticas comunidades hospitalarias, en las que, la atención a los enfermos sea lo más humana posible, manifestándolo a través de gestos y formas, tanto al recibirlos, como durante su hospitalización.

Nuestras Clínicas y Hospitales son campo de misión porque para muchas personas serán la única oportunidad de contactar con una religiosa, el sacerdote capellán y unos signos religiosos, además de la experiencia de la enfermedad con sus interrogantes. El equipo de Pastoral está muy atento para acompañar a los enfermos y sus familias en esos momentos

Policlínicos y Dispensarios:

En los dispensarios, la presencia de las Hermanas y la realización del apostolado benéfico les permiten, a través de su caridad y acogida, establecer una relación personal con los que llegan en busca de alivio a sus enfermedades físicas y ser también consejeras, llevando a las personas con quienes entran en contacto, el mensaje de salvación unido al trabajo profesional.

Este apostolado, presente en su gran mayoría en América Latina y Asia, ha sufrido algunos altibajos en la última década por el auge de la sanidad pública en algunos países, no obstante sigue siendo una misión importen donde la pobreza hace, a veces, su aparición más injusta y dolorosa; en este campo la presencia de la Sierva de Jesús se convierte en grito silencioso y nuestro servicio en nombre de la Iglesia en respuesta clara y contundente de nuestra opción por los que más lo necesitan.

Residencias de tercera edad y Centros de Día:

Los ancianos, a quienes falta el vigor físico fundamental para el desarrollo normal de sus actividades humanas, necesitan de la caridad para llegar al término de su vida con paz y serenidad.

La vivencia de este ministerio, muy actual dadas las circunstancias demográficas, sobre todo en Europa, constituye una presencia y un campo de misión muy importante para las Siervas de Jesús, donde se busca dignificar la última etapa de la vida, don de Dios.

La Congregación atiende numerosas residencias de tercera edad, en Europa, América y Filipinas.

Guarderías infantiles:

Desarrollamos esta tarea Educativo – Asistencial en el contexto de nuestra misión de Religiosas Siervas de Jesús de la Caridad, como ayuda a los niños de 0 a 3 años y a sus familias desde los valores evangélicos de la caridad.

El cuidado de los niños exige ante todo bondad y sacrificio maternal, procurando ser para ellos verdaderas madres, dándoles el amor y cariño que necesitan, y además la formación especial para conducir los primeros pasos de una vida que nos confían.

Centros de enfermos crónicos: SIDA.

Abiertas a las nuevas necesidades de la sociedad y del mundo, hace años, abrimos el Centro de Acogida “Santa María Josefa” para enfermos de SIDA.

Los enfermos de SIDA son sin duda una de las periferias existenciales a las que el Papa nos invita a salir para llevar el mensaje sanador de Jesús. En estos Centros nuestro carisma se manifiesta como presencia profética en la atención a estas personas marcadas por la enfermedad y la marginación social, llevándoles la buena noticia de la sanación a través de la acogida, el respeto y la cercanía.

Comedores

“Porque tuve hambre y me disteis de comer, sed y me disteis de beber” (Mt. 25, 35)

Dar de comer al hambriento y dar de beber al sediento son obras de misericordia, son parte de nuestro carisma que busca mostrar el rostro y las entrañas de misericordia de Dios, que cuida de sus hijos.

Dadles vosotros de comer…. hoy también nos lo dice el Señor y nos invita a confiar en Él, en su Providencia, y dar a nuestros hermanos alimento para el cuerpo y también para el alma. No hemos ignorado este llamamiento y nuestra respuesta se ha traducido en la puesta en marcha de los comedores sociales saliendo al paso de la realidad actual ya sea en ámbitos de pobreza o el de crisis económica que nos ha hecho ampliar, dentro de la fidelidad, nuestro campo apostólico, en Europa, América y Filipinas.

Pastoral de la salud en Hospitales

“Pónganse siempre de parte del que sufre” (Sta. María Josefa)

Desde hace algunos años la Congregación ha respondido a la llamada de la Iglesia para colaborar con los equipos de Pastoral de Centros Hospitalarios y está presente en algunos Hospitales públicos en la Pastoral de la Salud ya que la atención a los enfermos es una dimensión esencial de la evangelización.

La misión de la Sierva de Jesús como agente de Pastoral es colaborar con todo el equipo de Pastoral en las funciones propias de este ministerio, en el encuentro con el enfermo, su entorno, los profesionales de la salud, para ayudar a crear un clima más humano, más cristiano, desde el respeto, la delicadeza y tolerancia. Con una visión amplia de la evangelización, que sea ecuménica y abierta al pluralismo religioso y al diálogo con los no creyentes, capaz de entender el acompañamiento espiritual como un término amplio, sea cual sea la opción o posicionamiento de las personas.

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